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Conciertos Rock & Metal

27 de julio | Sala SCD Plaza Egaña

Nota: Freddy Veliz | Fotos: Álvaro Manríquez

 

Este jueves 27 de julio, Sala Scd de Mall Plaza Egaña fue escenario de un encuentro con los sonidos que están construyendo la identidad del rock chileno, a partir del rescate de la música proveniente de nuestros orígenes ancestrales. Desde la irrupción de Los Jaivas y su fusión de instrumentos propios del rock anglosajón con música latinoamericana a comienzos de los setent, en Chile se ha mantenido esa tradición que pocas veces nos detenemos a analizar con atención. Estos últimos años pareciera que ha tomado más fuerza y cientos de músicos del espectro rockero (entiéndase todo lo que de él deriva), han encontrado en nuestras raíces la fórmula para innovar en su búsqueda por un sonido propio y que se diferencie de lo que importamos del primer mundo. Austral es una de ellas, y con un nuevo disco bajo el brazo, titulado simplemente ‘Patagonia’, nos congregaron en una jornada intensa, cuyo objetivo fue la presentación oficial de esta reciente obra de estudio.

Para hacer más soberbio el encuentro, los anfitriones invitaron como número de apertura, a los ya experimentados Crisálida, una de las bandas más importantes de fusión metálica progresiva de la actualidad en nuestro país, quienes se apoderan del escenario para desatar una consistente presentación, bajo una eficaz y atmosférica iluminación, complementada por una gran calidad sonora, el cuarteto escogió parte de su repertorio más duro, centrado en Terra Ancestral y algo de sus anteriores obras. “Cabo de Hornos”, “Morir Aquí” y “Raco” fueron protagonistas en una muestra impecable de la evolución constante que vive el conjunto. Si bien la sala ayuda bastante acústicamente, la experiencia de Cristian Mardones, ingeniero habitual de Crisálida, refuerza ese trabajo en equipo que ha dado tan buenos resultados. La pasión desbordada de Cinthia Santibañez que expresa desde el canto su visión y defensa de nuestras raíces, es acompañada del talento implacable de Damián Agurto en la guitarra, que nutre de lúcidos riffs y destellantes solos que fluyen con naturalidad para entrelazarse con el peso descollante del bajo de Braulio Aspé y la sincronía virtuosa de Rodrigo Sánchez en la batería.

Un show que rondaba la perfección, y que hacia el final, cuando la profundidad colosal de “Indigo” nos erizaba la piel, Cinthia se retira abruptamente del escenario debido a una alta de presión que le impidió seguir cantando. Sin ocultar preocupación en sus rostros, Aspé, Sánchez y Agurto , con el profesionalismo de los grandes, continuaron con la música, fluyendo en una perfecta improvisación hacia un final impensado, que recibimos con cierta intranquilidad por conocer el estado de la cantante, que felizmente nos enteramos, fue aliviándose con el correr de los minutos en el camarín.

Luego del intermedio, las luces se apagan para recibir a Austral, la banda anfitriona, que celebraba el lanzamiento de ‘Patagonia’,  su excelente nueva placa y primer largaduración del conjunto. Cuando aparece una pareja de bailarines para mezclarse con los músicos y ofrecer una performance introductoria, vislumbramos que este show será una experiencia especial.

 La agrupación actualmente está conformada por Pablo Yañez en voz; Mario González en guitarra; Luis González en batería, Juan Francisco Contreras en bajo y Jorge Saldaña en piano, djembe, Tiple y accesorios varios, quienes logran enfocar su estilo en el metal de tintes étnicos con gran inteligencia. Como resumíamos en el comienzo de la nota, fieles representantes de este movimiento que se vive en Chile, donde nuestras raíces tienen cabida y posibilitan la integración poco frecuente de instrumentación folclórica con las filosas guitarras y peso del metal. Los compases de los sonidos ancestrales, cuando son introducidos en composiciones metaleras, donde priman las guitarras y la densidad de una base potente de batería-bajo obtienen resultados asombrosos, que instantáneamente nos contagian a sacudir nuestras cabezas, golpear las palmas o empuñar las manos en alto. Yañez, premunido de una tarka, va introduciéndonos en “Naturaleza” iniciando así esta experiencia llena de relatos relacionados con el extremo sur de nuestro país. En el fondo del escenario, la pantalla proyectaba históricos registros fotográficos de la cultura selk’nam, mientras cortes como el potente “Kloketen”, “Cacería” o “Almas en Castigo” creaban un ambiente ensordecedor y de sobrecogedoras emociones, en especial cuando Pablo ejecuta el didgeridoo creando una atmósfera mística y sublime, sonoridades ancestrales que vuelven cada vez que el cantante toma un trutruca o cualquier otro accesorio de raíz étnica.

La preocupación y seriedad por la puesta en escena se describe por sí sola con los maquillajes y la vestimenta de su frontman, ataviado de una chaqueta de piel que emula a la desaparecida etnia patagónica. En un momento invitan al escenario a la chinchinera Ana Carolina, determinando una interpretación maravillosa junto a Juan Francisco y Mario, generando esos actos únicos en un concierto de metal, ejemplo de que no existen límites cuando hay inquietud por la inclusión de nuevos elementos en el estilo, para provocar nuevas emociones, cambiando además nuestra percepción de un instrumento tradicional, que sentimos exclusivo de las calles.

La música vernácula es de por sí espiritual, nuestros ancestros alababan la tierra, expresaban sus sentimientos a través del canto, y esa esencia logra proyectarse en la propuesta de Austral, conectando, consciente o inconscientemente con nuestro espíritu, es increíble como la pura asociación del metal con lo ancestral lo convierten en un fuerte nexo, que bien trabajado provoca sensaciones y nos traslada a esos mundos perdidos. Nos hubiese gustado ver el resultado de Cinthia Santibañez recitando en “Patagonia”, lo que no se pudo concretar debido a la mala jugada de su salud. “Yague”, “Ignorancia”, las referencias mapuches en la potente “Newen” y las progresiones de “Emerge”, canción que da nombre a su primer Ep, fueron parte de este viaje increíble al que nos invita la música de Austral. El álbum, sin respetar el orden de sus canciones, fue presentado en toda su extensión en un concierto lleno de cromatismos sonoros y experimentación. “Mantra Suicida”  es el himno que baja el telón de una noche donde sentimos que el metal chileno evoluciona por el camino correcto con agrupaciones como esta, que no se ahorran recursos para imponer sus ideas, abriéndose a otras expresiones artísticas para desarrollar un trabajo acabado, honesto y consciente con nuestras tradiciones, conservando el interés por lo nuestro, y contagiandolo a su audiencia, una que estoy seguro, se retiró con el espíritu renovado y satisfecho de haber vivido un momento enriquecedor, como solo la buena música te puede ofrecer.

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