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Conciertos Rock & Metal

17 de enero 2019, Club Subterráneo

Nota: Freddy Veliz – Fotos: Andie Borie

 

Este jueves 17 de Enero en Club Subterráneo, se presentó el cantante inglés Blaze Bayley, quién luego de su controvertido paso por Iron Maiden, reemplazando a Bruce Dickinson en la segunda mitad de los noventa ( con quienes pisó por primera vez suelo chileno el año 1996), desde el año 2010 ha visitado constantemente nuestro país como solista, siendo la de ahora su cuarta vez en esta larga y angosta faja de tierra, donde además tiene agendados shows en Rancagua, Coquimbo y Puerto Montt.

En esta ocasión la responsabilidad de dar la partida a la velada recayó en la solidez metálica de los nacionales Drake, quienes hace rato vienen destacando dentro del circuito, como una de las bandas más prominentes del género, y así quedó demostrado en un potente y certero show que comenzó puntualmente a las 20:00 horas, mientras Blaze Bayley recibía a los últimos fanáticos en un masivo meet & greet, en la mitad posterior de la pista.

Felipe del Valle, Gonzalo Nuñez, Felipe Vargas, Jaime Ballesteros y Julio Parraguez, en un intenso set, dejan todo en el escenario con cortes como “La Respuesta”, “Lo que Puedo Hacer” y “Atlas”, una de las favoritas de la banda, extraída del álbum ‘Simbiosis’, como bien afirma Del Valle, antes de presentarnos un tema nuevo, titulado “Condenado”, dedicado a los que están atrapados en la adicción del alcohol, y que muestra las inquietudes de la banda por componer música con contenido, además de buscar elementos musicales que los hacen crecer constantemente. La personalidad extrovertida y dominio del escenario de Felipe del Valle, se ha ido afianzando cada vez más a través del tiempo, y actualmente la banda se muestra perfectamente afiatada, lo que se transmite al público, que los despide con una honesta ovación al finalizar el poderoso corte “Tierra de Brujos”. Un show que demuestra el buen momento del metal chileno, con unos representantes  la altura para recibir al británico.

Siendo las 21:00 horas, la banda de Bayley hace su entrada para introducirnos con “Redeemer”, corte que también marca el inicio de “The Redemption of William Black”, tercera parte de la trilogía ‘Infinite Entanglement’ iniciada el 2016. Es necesario destacar el vuelco que ha sufrido la carrera de Blaze, desde sus años en Iron Maiden, donde debió sortear las críticas con las que los fans se dieron un banquete en esos años, aunque aún queden indicios en algunos (varios) seguidores de la doncella, el vapuleado cantante , con su carrera solista ha logrado conquistar desde su lugar, a un puñado de seguidores, que respetan su carrera, y han aprendido a valorar su aporte, y no está demás decirlo, su humildad y cercanía, porque si hay un valor gigante en su persona, es su relación con los fans. Y así ha quedado ejemplificado en cada una de sus visitas, donde el público lo ovaciona, y cae prácticamente rendido ante su postura.

Blaze posee un registro grave, que finalmente termina incidiendo en el sello que se impregna en el sonido de la banda, para algunos puede incluso no ser del total agrado, pero no se puede negar que el oriundo de Birmingham, saca provecho de su tesitura, y marca una diferencia dentro del tradicional espectro vocal del heavy metal. Acompañado de músicos que complementan plausiblemente su entrega, Bayley se mete el público al bolsillo, en especial cuando hace su primera revisión de sus años junto a Harris y cía., con “Future Real”, con el público coreando con manos en alto, un corte que en sus años era inimaginable un recibimiento tan alborozado, pero bueno, han pasado ya más de veinte años desde su salida a la luz, y vemos que este, y otros clásicos de esa poco celebrada etapa de Iron Maiden, han ido madurando positivamente con los años. Pero Bayley no busca la comodidad de enganchar solo con ese importante paso en su carrera que lo mostró al mundo, su trayectoria como solista, si bien ha sabido de muchos obstáculos, ha sido bastante fructífera, y pone bastante énfasis en esas creaciones, exponiendo piezas como “The First True Sign”, y la coreada “Silicon Messiah” de su banda Blaze, intercaladas con “Virus”, corte que Iron Maiden grabara como novedad en el compilado “Best of the Beast” de 1996. Es interesante darse cuenta de cómo cortes que nunca fueron del todo bien recibidos en sus años de publicación, traspasan la barrera del tiempo y ahora se pueden degustar de mejor forma.

El vocalista cada vez que se dirige al público tiene palabras de agradecimiento, y destaca lo bien que se siente en nuestro país. Su postura frente a gigantes como Sony o EMI queda de manifiesto al presentarnos “Independence”, reconociendo el valor del público en el hecho de poder concretarse estas instancias, además de la apuesta que se hace desde la independencia para desarrollar una carrera. “Samurai” y “Calling you Home” son depositarias de confianza en el tremendo trabajo que propone Bayley, antes de entrar de lleno en una tripleta maideniana magistral con “The Clansman” una de las grandes herencias de Virtual XI, y así lo confirma el recibimiento del público, seguida de “The Angel and the Gambler” que incluyó un aplaudido solo de batería de  Martin McNee, que luego es sucedido por la consistencia de Karl Schramm en el bajo, antes de explotar el mosh en la pista con el clásico “Man on the Edge”. Por su parte, y como en todo el concierto, el guitarrista Chris Appleton, anima a los asistentes a levantar las manos o corear, mientras cautiva con su talento inequívoco en las seis cuerdas.

“Dark Energy 256” antecede a “Como Estais Amigos”, dedicándola a todos los que llegaron al local de Providencia, despidiéndose con “A Thousand Years”, prometiendo regresar el próximo año, algo bastante probable, porque Bayley, si bien no es un artista que algún día logre llenar estadios, y tampoco es su objetivo, ha encontrado en este lado del mundo una energía que canaliza con empatía, sencillez, y una honesta forma de encaminar su carrera.

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