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Incognito-039

Incógnito en Chile

26 de agosto 2015 | Teatro Nescafé de las Artes

Review: Freddy Veliz  |  Fotos: Diego Mena

35 años de carrera son los que avalan a una agrupación multirracial que se ha ganado un nombre en los anales del acid jazz, como una de las más representativas en el contexto de la fusión de géneros como el soul, el jazz y el funk. INCOGNITO, de la mano de su fundador, el guitarrista Jean Paul “Bluey” Maunick, llegó por primera vez a Chile para hacer bailar a cientos de seguidores en el Teatro Nescafé de las Artes, bajo el ciclo Santiago Fusión.

Como número de apertura, ESENCIA, banda integrada por Rulo (Los Tetas) y David de Flores, junto a ALUZINATI, por cuyas filas pasó Ana Tijoux y que actualmente integran Ariel Pino en teclados; Cristóbal Pérez en Guitarra; Roberto López en bajo; Cristóbal Cortés en batería; Diego Calderón en teclado, Agustín Moya en  Saxo y Consuelo Schuster en voz, son las agrupaciones escogidas para calentar los motores y empaparnos de soul y funk hecho en Chile. Claro que estas agrupaciones no se presentaron por separado, sino que con parte de sus integrantes y con el destacado músico Pedro Foncea en las Congas, los conjuntos se fusionan y nos entregaron un show que de menos a más nos fue deleitando y entregando la energía necesaria para luego recibir a los británicos que debutaban en estas tierras.

Cuando el reloj marcaba las 21:30 hrs. se apagan las luces para recibir en el escenario del histórico teatro a esta agrupación que  Bluey Maunick fundara por el año 1979. Con el instrumental “Expresso Madureira” el ambiente se comienza a transformar en un verdadero salón de baile. Luego de esta apertura con seis músicos en el escenario, se suman las voces de la cantante originaria de Trinidad y Tobago Vanessa Hayne, el británico Tony Momrelle (quien había estado en Chile junto a Sade el 2011) y la carismática y talentosa Katie Leone, de aquí en adelante, la fiesta no paró por dos horas y media, sonaron las primeras notas de “Talkin’ Loud”, con Vanessa Hayne asumiendo la voz principal, seduciendo con su desplante y un largo vestido con dos cortes que dejaban al descubierto sus largas piernas, que estimularon a varios a piropearla desde las butacas.

La fusión de sonidos que recorren un sinfín de elementos, no sólo se reducen al soul y el funk, sino que está muy presente la calidez del latin jazz, y sonidos afrolatinos que son abordados por estos músicos con fenomenal maestría, y con un groove que es imposible no dejarse llevar por la rítmica de sus canciones, algunos sin inhibirse bailan y se contorsionan entre la audiencia, envueltos casi en una catarsis frente a la música que nos entregan.

La discografía de Incógnito, pese a un largo receso de la banda luego de publicar su disco debut en 1980, es amplia, tanto como la cantidad de artistas que han pasado por este verdadero colectivo que divulgan lo más granado del legado musical negro. Por esto el catálogo con el que cuentan es tan extenso, que en sus giras van realizando cambios en el set list por cada país que visitan.

Piezas como “Step Into My Life”, “Silver Shadow”, I Love What You Do For Me”, “I See the Sun”, “Brazilian Love Affair”, Labour of Love” o “Nights Over Egypt” fueron parte de un set avasallador, con Katie Leone demostrando unos registros altísimos que nos dejó boquibiertos, o Tony Momrelle, con un tono de voz muy parecido a Stevie Wonder domina el escenario y se complementa a la perfección con esas grandiosa voces femeninas que tiene a su lado.

Un espectacular solo de percusión y batería, muy entretenido y lleno de rítmica tribal sacó fervorosos aplausos de un público que no paraba de impresionarse con la intensa velada de música que seduce desde su contagioso modo de abstraernos en un verdadero rito.

Para el final la banda no podía despedirse sin interpretar “Always There” una de sus más reconocidas piezas, que en 1991 llegó  estar  entre los primeros lugares de los charts, coreada por la fanaticada, INCOGNITO comenzaba a despedirse de Chile, luego de presentarnos un show de mucha empatía, Bluey se dio el tiempo durante el show de conversar y aclararnos que ellos no son solo un grupo musical más, sino que son una gran familia, también se refirió a las múltiples nacionalidades de sus miembros, un ejemplo de unidad de los pueblos.

Antes de dejar el escenario, el guitarrista habló de la educación como un derecho y a la necesidad de gratuidad, de mundos sin fronteras y de unidad, sonando de fondo el ícono jamaicano Bob Marley con “One Love”, el público se retira, despertando poco a poco de un trance con esos sonidos que se presentan para hacernos  sentir que el mundo puede ser mejor.

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