Este 22 de Septiembre quedará marcado como el día del regreso triunfal de los australianos 5 Seconds of Summer a nuestro país. El rebautizado Santander Arena (Ex Movistar), fue el punto de enclave para el colmado recibimiento de sus seguidores como parte del Everyone’s a Star! World Tour. Una jornada cargada de entusiasmo y esa energía juvenil adolescente que ha acompañado al conjunto desde sus inicios.
Para la apertura, Artificiales, oriundos de la comuna de Maipú, fueron los que a las 20:00 hrs, tuvieron la misión de encender las primeras brasas de una encendida noche. Con una impronta plausible, el cuarteto santiaguino demostró un gran dominio del escenario y de las guitarras ruidosas que se pasean entre la distorsión del noise , el indie pop, y algunos riffs que rozan el Stoner. En una breve, pero potente presentación concentraron su repertorio en Teorema, su última placa de estudio. Piezas como el envolvente caos instrumental de “Melancolía”, pasando por la nostálgica Abril, y terminar con los pesados y contundentes riffs de “Coral”, nos advierten que 14 años de carrera no han pasado en vano, y la cosecha de una buena siembra siempre obtendrá grandes resultados. Una banda que está para grandes cosas dentro del circuito alternativo nacional.
A las 21:00 horas, ya con un recinto abarrotado en su mayoría por adolescentes y veinteañeras, el turno de los australianos se hace sentir con una introducción audiovisual por las pantallas, en medio de la efervescencia incontrolada de los fans que rompen gargantas con gritos que retumban en cada rincón, los que incluso se doblegan al momento en que Luke Hemmings, Michael Clifford, Calum Hood y Ashton Irwin marcan presencia en el escenario para dar inicio a un explosivo recorrido por su flamante carrera.
Luego de tres años de su última presentación en Chile, este reencuentro confirmó la estrecha relación que 5 Seconds of Summer ha construido con su fanaticada chilena, convirtiendo el recinto capitalino en el escenario perfecto de una gran fiesta donde el pop rock demostró que aún mantiene vigencia.
Reconocemos en 5SOS a una agrupación que ha crecido a pasos agigantados, demostrando una evolución hacia una marcada madurez, su show no deja nada al azar, y en una creativa forma de contarnos cada paso de su carrera, desde que eran una banda de jóvenes soñadores hasta el éxito mundial, dividen su espectáculo en capítulos, con humor y conexión con el público. Instalados en una puesta en escena donde una gran limosina sirve de plataforma para la batería de Irwin.
“Not OK” abre la presentación en medio de una ovación ensordecedora, que no se detiene con las siguientes canciones que le siguen como “Nº1 Obssession” y “Teeth” que son coreadas con visible emoción por parte de los y las fans que llenaron el aforo del Santander Arena.
La intensidad nunca baja, pareciera que no está permitido en un show de la exitosa banda australiana, que nos encamina por canciones nuevas y de sus anteriores trabajos sin perder conexión, presente y pasado son un todo que los encumbra como una de las bandas de mayor éxito mundial exportadas de su país en estos momentos. De su último y sexto álbum de estudio ‘Every One’s a Star!, surgieron canciones como “Boyband”, “Telephone Busy”, “Evolve” e “I’m Scared I’ll Never Sleep Again”, exhibiendo la propuesta de un disco que examina con ironía las exigencias de la fama, la identidad artística y la experiencia de estos chicos frente a la mirada del mundo.
Uno de los segmentos más personales estuvo compuesto por canciones pertenecientes a los proyectos solistas de sus cuatro integrantes. “Starting Line”, de Luke Hemmings; “Have U Found What Ur Looking For?”, de Ashton Irwin; “Don’t Forget You Love Me”, de Calum Hood, y “Enough”, de Michael Clifford, reflejaron las distintas personalidades musicales que actualmente conviven dentro de 5SOS, y como los fans van conformando una cofradía que entona con ímpetu cada obra de sus ídolos.
Cruzando la segunda mitad del concierto y luego de una emotiva interpretación de “Amnesia”, llega uno de los momentos esperados del concierto con la bautizada Secret Song, canción que los fans eligen antes del show por medio de un qr en pantalla. Como si de un sorteo televisivo se tratara, con dos modelos portando unas maletas que abren para descubrir que “Wrapped Around Your Finger” de su ep Dont’ Stop del 2014 había sido la escogida, la ovación no se deja esperar y todos cantan junto a la banda en una complicidad que fortalece los lazos con estos carismáticos artistas, que tienen un abultado catálogo de canciones que como lo vimos en el arena del Parque O’higgins, ningún fanático se queda atrás al momento de corear piezas como “Voodoo doll”, “Don’t Stop” o la emblemática “She Looks so Perfect”.
Una jornada donde las pasiones de la adolescencia quedan al descubierto a través de la música que aman, una celebración colectiva donde presente y pasado se funden para mimar a cada uno de sus fanáticos, los antiguos y los más nuevos, frente a una agrupación que rescata el sonido del rock, con melodías que llegan al corazón de sus seguidores y seguidoras. Con “Youngblood”, uno de sus mayores éxitos, el conjunto se despide bajo las challas confetti en un reencuentro que difícilmente sus fans y los mismos músicos olviden.
Fotos @andieborie




























