El esperado e histórico momento en que Los Bunkers se presentaron como los primeros headliners chilenos en Lollapalooza, finalmente llegó. Con euforia y masividad, como debe ser.
Un show retrasado algunos minutos por la extensión de Tyler the Creator, mostraba a la gente llegando de a poco a ver los penquistas, pero nada más a un par de minutos de su primer tema, el sector se encontraba repleto de codo a codo, con todos coreando “Miño” de una forma sobrecogedora. Un público heterogéneo en edad y estilo saltaba y dibujaba sonrisas a la par que cantaba los temas de la banda más convocante de nuestra actualidad. Álvaro López pide un aplauso para todos los artistas chilenos que han pasado por este festival, celebrando este hito y pidiendo que se repita .
“Miéntele” sigue con los ánimos arriba, dando paso a “Yo Sembré Mis Penas de Amor en tu Jardín” y “Bajo los ärboles”, de su último trabajo. “No me Hables de Sufrir” es quizás de lo más potente sonicamente y atrapa con sus vaivenes. Álvaro canta e interpreta de excelente forma y hace levantar las manos a la gente, poniéndolos a cantar en una escena que se repetirá toda la noche. En “Ahora que no Estás” se muestra lo mejor de la gran voz de los hermanos Durán. Tremendos compositores, guitarristas y brillantes cantantes, coronando con un solo extendido lleno de fuerza y destellos de psicodelia.
Cuando la banda versionó al trovador Silvio Rodríguez, dejó varios puntos altos en las emisoras y los oídos de los fanáticos, así “Ángel Para un Final” conmueve como si fuera propia, emocionando a la audiencia, completamente cautiva.
La base de la banda ha marcado a miles de fans y músicos, con una marca registrada que lleva Gonzalo López con sus bellas figuras, y la fuerza expresiva de Cancamusa en baterías, toda una referente por una carrera brillante que se gradúa con honores en la banda más grande del país.
Hay más temas del homenaje a Silvio, y más de los éxitos masivos de los penquistas, como “Si Estás Pensando Mal de Mí” o la clásica “Llueve Sobre la Ciudad”. “Nada Nuevo Bajo el Sol” los muestra en plenitud, llenos de vida y sonrisas, y la gente los sigue con notoria alegría. Van finalizando con “Bailando Solo”, con sus seductoras melodías que demuestran en vivo, justamente, que nunca bailarán solos. “Ven Aquí” marca lo último, y la gente grita a todo pulmón “No sabes cuánto te esperé”. Emoción pura y genuina y ovación para un show impecable.
Como siempre, la banda es muy crítica de ciertos asuntos, aunque no abusan de aquello ni se destacan por nada que no sea la música, dejan en claro su opinión contraria a la idea de los indultos a policías llevada adelante por el presidente Kast, y su firme apoyo a los músicos de nuestra tierra. La banda genera anticuerpos en algunos, vendidos les dicen otros, pero ¿Saben qué? a nadie le importa. Los Bunkers siguen haciendo historia y demostrando por qué están en el lugar de privilegio en que están hoy, ganado a fuerza de trabajo y grandes melodías. Y que tengamos muchos más como ellos, en todos los estilos.































