La superbanda Cemetery Skyline ha conquistado Europa con sus melodías góticas, oscuras y gancheras a la vez. Y en el marco de aquello es que se aventuraron por Latinoamérica buscando conquistar nuevas latitudes. La efervescencia ciertamente no es la misma que la existente con algunas de sus bandas de origen, y la llegada de público es lenta, lo que no impide que el show se vaya desarrollando de la mejor manera.
Poema Arcanus abre la jornada, y como la institución del metal que son, se toman el escenario con total propiedad en base a sus riffs densos, su pesadez característica y una clase distintiva dada por los años de circo. Desde “Raven Humankind” las cadenas se arrastran con pesadez sombría, y el paso por “Rite” y “Haven” confirma la maestría instrumental y la capacidad de emocionar de la banda. “Elegía”, del “Iconoclast” nos mueve hacia un dinamismo especial y es coreada por el hipnotizado público, que disfruta hasta el final con “Winds of July” en un cierre épico.
Acabamos de pasar las 21 hrs, y Cemetery Skyline aparece sobre el escenario del Cariola. El show arranca con “Behind the Lie” y un público muy encendido. La masividad no se da aun para la banda por estos lados, pero la pasión no la quita nadie. “Torn Away” y “The Darkest Night” gozan de un muy buen sonido, con un Mikael Stanne cantando de forma excelente y motivando a la audiencia constantemente. La experiencia de los músicos está más que probada, y no sólo interpretan de maravilla sino que disfrutan y contagian su emotividad, a través de sus melodías y de su carisma propio. Markus Vanhala hace y deshace con su guitarra, entre riffs góticos y solos cautivantes. “Anomalie” es la antesala perfecta para una sensual “The Coldest Heart” guiada por el bajo de Víctor Brandt y el teclado de Santeri Kallio.
“Never Look Back” mantiene a la gente aplaudiendo, coreando y saltando, con un público compenetrado al cien, coreando la melodía principal incluso después de terminado el tema en una postal realmente hermosa. Queda Markus tocando una melodía solo, uniéndola con una emocionante “When Silence Speaks”. Mikael presenta el siguiente tema y nos adelanta que es un cover, una canción que aman y que presenta como una “fucking cool song”, la versión de “I Drove All Night”. En “Nothing From This World” Markus se roba la película, como en muchos pasajes de la noche. “In Darkness” pone energía vital, con un Vesa Ranta potente en batería, dejando al público bien arriba, listo para recibir la tremenda “Violent Storm”, seguida con euforia, contrastando con la energía calma de “Alone Together”, que cautiva y golpea con su energía más doom. Un cierre emocionante para el gran show ofrecido por la banda.
Una bandera más clavada en suelo latinoamericano, con una presentación muy buena, que seguramente sentará un precedente para próximas visitas de una banda que ha demostrado gran calidad e ideas.
Fotos @mario.delrioph @resistancezine























