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Conciertos

Entrevista | Walter Giardino y Ronnie Romero: “Hay una decadencia cultural a nivel mundial”

Ronnie Romero y Walter Giardino | Foto: Cristian Carrasco

Por Freddy Veliz

 

Este domingo viviremos una nueva versión de Santiago Gets Louder, a realizarse en Movistar Arena, un cartel que lidera Megadeth y el debut en Chile de King Diamond. Donde además se estarán presentando bandas como los norteamericanos Vimic, los brasileños Ego Kill Talent, la banda nacional Tirano , y los trasandinos Rata Blanca y Temple, ambas lideradas por el eximio guitarrista Walter Giardino, que regresa junto al proyecto con el que nos visitó el 2016 acompañado del legendario cantante Joe Lynn Turner, y que esta vez la gran sorpresa con la que Giardino nos visita en la voz de Temple,  es el chileno Ronnie Romero,  cantante escogido por Ritchie Blackmore para el regreso a los escenarios de su legendaria banda Rainbow, con los que se embarcó en una breve gira. En iRock tuvimos la oportunidad de conversar con ellos dos, sobre Temple, Rata Blanca, Blackmore, y la música actual en general.

 

-Walter, Ronnie, gracias por recibirnos, quisiera partir por lo de este domingo, Walter  ¿Qué sorpresas podrías adelantarnos de la presentación doble que ofrecerás, primero con Temple y luego con Rata Blanca en Santiago Gets Louder?

Walter G.: ¿Más sorpresas? Acá la tengo, traigo a un muchacho que se llama Ronnie Romero de sorpresa (risas). Este, lo bueno es que va haber algunos cover, que aprovechando a Ronnie, que lo hace magistral, con los que vamos a divertirnos todos. Realmente esta es una fecha especial, esto de tocar en doble turno, es curioso para mí, y lo haré encantado, estoy muy entusiasmado, es el debut de Ronnie profesionalmente en su país, realmente es una fiesta.

 

-El año pasado llegaste a Chile junto a Temple y Joe Lynn Turner, ahora regresas con Ronnie en la voz, toda una revelación chilena. Cómo lograste conectar con él ¿Lo conociste cuando se unió a Rainbow, o ya lo conocías de antes?

Walter G.: Yo no lo conocía, vivíamos en la misma ciudad pero no lo concocía, no sabía de él. Y me entero cuando comienza a cantar con Ritchie, cuando alguien me dice que hay un chico chileno que estaba cantando en Rainbow. Ahí lo escuché y dije Wow.

 

– Más allá de su calidad vocal, que otras virtudes encuentras en Ronnie Romero, ya desde el ámbito profesional o humano.

Ronnie tiene una mentalidad muy potente, muy positiva, muy inteligente. Cuando un día nos juntamos a tomar una cerveza en Madrid, vi que podía contar con él, darme cuenta que no estaba confundido por el momento que estaba viviendo, y que se pueden hacer cosas. Vinimos a Buenos Aires, tuvimos dos días de ensayo que fueron buenísimos, lo pasamos muy bien, y todo funcionó como si hubiésemos tocado toda la vida juntos.

 

-Ronnie, tú partiste a España el 2008, allá formaste Lords Of Black, que ha tenido mucho éxito local, con dos discos muy bien evaluados, luego pasó lo del llamado a formar parte de Rainbow, y desde ahí vemos que tu carrera ha sido meteórica, abriéndose muchas puertas, siendo parte de varios otros proyectos, incluyendo ahora la colaboración con una leyenda del metal latinoamericao como Walter Giardino ¿Cómo te sientes al respecto, que podrías decirnos acerca de estos logros?

Si ha sido todo muy rápido, a pesar de que siempre me he considerado músico, en Chile mi carrera siempre fue a nivel amateur, yo tenía mis estudios universitarios, tenía mi trabajo “normal” en una oficina. Me fui a España por motivos totalmente ajenos a la música y si, es verdad que en los últimos cuatro años han sido de logros rápidos. Lo de trabajar con Ritchie Blackmore y Rainbow me ha ayudado a saltarme muchas etapas, y parte del proceso natural de un músico. Estoy muy contento y sentido siempre el apoyo de mi familia y amigos para no perder la cabeza en esta vorágine. De otra manera hubiese sido muy complicado de manejar. Imagínate de pronto encontrarte con una banda que tiene un éxito abrumador en su primer disco. Firmamos con una discográfica de nivel mundial como Frontiers, sacamos un segundo disco, giramos por Europa, te llama Ritchie Blackmores, y hacemos algunos conciertos con Rainbow. Ha sido un cambio en mi vida en 180º. He encontrado esa tranquilidad de poder hacer las cosas bien, pensar mucho e intentar llevar mi carrera de la manera más positiva para mí y para los que me rodean.

 

Ritchie Blackmore se ha ganado una fama de complicado y apático ¿Cómo ha sido tu relación con él, es tan complicado como se ha hablado siempre?

Si, es verdad que existe esa visión sobre Ritchie, de ese personaje medio antisocial que siempre se estaba metiendo en problemas  y armando polémica para con sus compañeros de banda. Es la misma visión que tenía yo como fan suyo de toda la vida. Una vez que le conocí, me di cuenta de que es una persona totalmente distinta a lo que la gente suele pensar. Por supuesto es un personaje, que luego de conocerlo durante estos tres años he ido entendiendo a ese personaje. Enla intimidad es una persona suepr cordial, él, su equipo y su familia son muy cordiales, me han tratado muy bien, y nunca he tenido un problema con ellos.

 

¿Crees que haya posibilidad de un disco con Rainbow?

-No lo sé, como siempre digo, todo depende de Ritchie, según con que pie se levante (risas). Desde luego siempre ha habido buena energía y vibra con él para trabajar. Hace dos años solo estaban programados tres conciertos de Rainbow, y ahora se viene una tercera gira el próximo año, algo de lo que no se había hablado. Hemos grabado un tema inédito, hemos grabado algunas versiones, y la posibilidad yo creo que está pero obviamente no hay nada que se pueda anunciar o apresurar, supongo que todo se dará dentro de los tiempos que estime Ritchie.

 

Walter, y con Temple, ¿Hay posibilidad de un nuevo disco? ¿Y por supuesto incluyendo a Ronnie?

Yo creo que las cosas se dan en el momento que se tienen que dar y como se tienen que dar. En el caso de Temple, todo conspira para que sí. Tenemos una gira muy grande por delante, que creo va a consolidar absolutamente todo y nos va a hacer sentir que lo que tengamos que hacer en un futuro cercano. Puedo presentir que está todo dado como para que sí. Desde nuestro lado y desde el lado de la gente que está esperando hace bastante algo de Temple, y que de alguna forma me lo están reclamando. Yo creo que ha llegado la persona indicada para incentivarme también y darme una seguridad sobre el proyecto.

 

Con Rata Blanca, que se viene a futuro, luego del difícil golpe sufrido con la muerte de Guillermo Sánchez, como se retoman las fuerzas luego de una pérdida así.

No quiero hablar del futuro, y sí ha sido duro, ha sido muy difícil. La vida te plantea la realidad y hay que intentar ser valiente y utilizar el corazón y las cuestiones artísticas para ir superando estas cosas. Rata está bien parada a nivel artístico, sigue siendo una banda potente, sigue siendo una banda con entrega, en ese aspecto no hay problema. Guillermo ya no está, por lo menos en este plano, pero está dentro de nuestros corazones y así seguirá por siempre. Nada volverá a ser igual, esta es una nueva etapa que hay que saber asimilar y saber afrontar. El próximo año veremos que sentimos y como se dan las cosas.

 

¿Cómo vez el actual panorama en la escena metalera a nivel latinoamericano? Vemos como se mantienen las bandas con trayectorias de 20 o 30 años en actividad. ¿Estás al tanto de lo que pasa con los artistas nuevos? ¿Ves algún tipo de recambio?

Walter G.: Acá tenemos un recambio (apuntando a Ronnie). Es muy difícil para las bandas hoy, no hay donde aferrarse. Antes tenias un par de puntos donde si hacías coherentemente las cosas podía funcionar. O sea, tenías una discográfica que te daba una oportunidad. En el caso de Rata, esa única oportunidad sirvió para inventar sobre esa oportunidad y lograr cosas que es lo que pasó. Las discográficas ya no están. Están cerradas al rock, y más al metal, por alguna razón. Por falta de público no, yo creo que hay una mezcla de ideología, con negocio, con anti algo, entonces plantearse que es mucho más fácil trabajar con artistas de medio pelo o inventados, y eso lo vamos a ver como un montón de esos artistas, que lograron éxito, van a desaparecer, sin el marketing adecuado, van a desaparecer, las bandas de rock no desaparecieron. Siguen llenando estadios, sin nada sin nadie, pero somos las bandas que quedamos, las que logramos cosas antes de los noventas o antes de mediados los noventas. Ahora empieza un nuevo desafío, hay un extravío, esto está extraviado, nadie tiene una idea clara de cómo sigue esto, pero tengo la seguridad que sigue, siempre habrá una guitarra eléctrica que un chico la va a enchufar en una Marshall y va a salir a tocar, eso no va a parar nunca. Ahora cuando aparezca esa banda que te impresione, nos vamos a dar cuenta rápido.

 

Hay una observación que me han hecho algunos con respecto a cómo se vive la música en Argentina y Chile respecto a los estilos. Una vez me dijeron que los gustos argentinos apuntan mayoritariamente hacia el rock y el blues, mientras que en Chile se ve un mayor acercamiento  hacia las bandas metaleras. ¿Notas tú esas diferencias?

Es curioso la verdad, nunca me lo había planteado. Puede ser, finalmente son gustos que se dan de alguna manera masivamente. Argentina está en una etapa bastante decadente, las bandas con más convocatoria no son precisamente de blues ni de un rock muy desarrollado, de hecho llegan bandas de Uruguay que están más cerca del candombe que del rock, y llenan estadios. Es algo raro, son movimientos sociales o ideológicos, mucho de seguir una línea social, y eso convoca, es el núcleo de gente que va a ver esas bandas, más por el contenido lírico que por la calidad de sus músicos. Me parece que acá en Chile están mejor.

 

Hace poco surgió un debate respecto a un estudio que esegura que las guitarras o el interés por las guitarras está muriendo, para dar paso al liderazgo de las máquinas, ¿Qué opinión tienes l respecto?

Yo creo que un máquina cualquiera la puede manejar. Y bueno, hay una decadencia cultural a nivel mundial, es algo evidente, y eso está generando que la masa consuma lo que le venden, y vemos como la masa está más estúpida que nunca, o sea ganan políticos que uno no puede creer como pasó, y terminan con el mundo en la mano y uno dice y cómo pasó esto. Y pasa porque la gente tiene algo en la cabeza que no es pensamiento precisamente, o sea, está consumiendo información que pasa a ser ideología y propaganda de los medios,  y a la música igual le pasó algo de eso. Entonces un pibe que dice este tarado que ganó cinco millones dólares haciendo chiqui chicu chiqui chubi con dos maquinas, o sea para qué voy a aprender a tocar guitarra, mejor me hago youtuber y hablo tonterías. Todo eso genera una gran confusión y un vacío porque la gente ni siquiera tiene la sensibilidad para emocionarse con la música, y eso se llama cultura, entonces concluimos en que a la cultura la están destrozando.

 

¿Estás atento a los nuevos músicos, en especial guitarristas que hayan aparecido en el último tiempo y que pudieses destacar?

Mirá está lleno de buenos guitarristas, uno más increíble que el otro, pero hay un punto donde se quedan, y es en qué marca la diferencia. La diferencia no es en quien toca más rápido ni quien haga más técnicas, sino que el que transmite, y no hay muchos guitarristas que transmitan. Se han quedado mucho en el ejercicio o en el impresionar, impresionar es una cosa, emocionar es otra, son dos cosas diferentes. Y yo la verdad, que siendo un guitarrista que en los ochenta trabajaba bastante para impresionar, y estar a la altura de las circunstancias, hoy  intento atarme los dedos, para decir más con menos notas. Ser músico es aprender todos los días, y las modas son modas, yo creo que hasta nuestros maestros, fueron moda y se habrán vestido de una manera.

Ronnie R.: Es un proceso natural en el aprendizaje como músico, como tocar la guitarra o cantar y luego te vas dando cuenta de cómo te va funcionando, en tu forma natural de hacer música, de cómo te fluya y sientas la música y de cómo le llega a la gente. Estamos viviendo tiempos en que l información llega muy rápido a la gente, todo es muy inmediato. Si vemos youtube, está lleno de videos como niños japoneses de siete años se tocan un tema de Yngwie Malmsteem a alta velocidad, y eso está bien para el momento, pero no te está generando nada. Y en el fondo la gente aunque necesite esa información instantánea, siempre va a buscar también algo que te entregue un mensaje o algo más, y ahí es donde los músicos tenemos que ser capaces de encarar esa situación y de entregar a la gente ese algo más.

 

Actualmente cuesta impresionarse con los artistas nuevos, uno siente que todo se repite.

Si, por ejemplo vas a un concierto y escuchas la primera canción y es pura potencia y te impresionas, luego viene la segunda de pura potencia, y la tercera de pura potencia y a la cuarta ya, la potencia te aburre y no te impresiona, es como que necesitas azúcar y cada vez más azúcar, esto es lo mismo no puede ser así, entonces si la potencia no la vas a matizar con texturas y distinta sensibilidad, diferentes motivos musicales, y vamos a tocar todo en Re, porque bajamos la cuerda y suena pesado, o sea, un concierto completo en Re es Re-aburrido (risas), yo no lo aguanto en serio, no me satisface. Al tercer tema te digo, y podemos cambiar a otras notas. La gente finalmente comienza a ir de vuelta a buscar lo perdido. En “El Reino Olvidado” se habla un poco de eso, es como decir, vayamos donde nos extraviamos, volvamos para reencontrar el camino. Algo pasó en la mitad de los noventas en que se perdió el camino. Quizás en algún lugar del mundo hay alguna banda haciendo algo y no lo sabemos. Yo vivía en la misma ciudad de Ronnie, y no tenía conocimiento de su existencia.

 

Estamos viviendo una época en que nuestros grandes héroes rockeros van muriendo, y nos preguntamos qué pasará en un futuro, cuando todos estos héroes desaparezcan y probablemente ya no tengamos esos referentes entre nosotros, más que en su legado discográfico. ¿Morirá el rock?

Yo creo que son etapas, hay que dejar que suceda, y siempre habrá alguien que tomará una guitarra eléctrica y va a empezar de vuelta. La guitarra en sí lleva siglos de existencia, y no se va a dejar de tocar porque alguien inventa estas cuestiones de máquinas electrónicas. Creo que los placeres que genera, por ejemplo, escuchar a Bach es único. El que se lo pierde no sabe lo que se pierde.

 

En Temple reclutaste a Ronnie de nacionalidad chilena, y para el último álbum de Rata Blanca trabajaron el arte con otro chileno, el ilustrador Claudio Bergamin, ¿Cómo llegaste a él?

Por medio de una chica cantante que hizo coros en Temple, ella lo conocía y me lo recomendó, me puse en contacto con él, y es un fenómeno, el afiche de Temple también lo hizo él, me volví un Claudio adicto, y nos entendemos muy bien, eso de que los argentinos y los chilenos nos llevamos mal, es mentira nos llevamos muy bien.

 

Por una parte Ronnie gracias a su talento llegó  ser parte de Rainbow, una de sus bandas predilectas, al igual que tú Walter, también has podido compartir escenario con héroes de juventud. Podríamos decir que son ejemplos de que los sueños se cumplen. ¿Qué consejo o recomendación les darías a esos jóvenes que están iniciándose en la música para que logren los objetivos que tienen en mente, hay alguna fórmula, o solo casualidad?

Primero debes amar lo que haces, sino es muy difícil, puede haber algunas casualidades, algunas cosas que salgan más fáciles que otras, pero ser músico, 100% pura sangre no es fácil, hay que estar en un lugar que es bastante difícil de aguantar, por eso hay que amar muchísimo lo que haces, seguir a tu corazón, no hacer lo que no quieres, si haces lo que no quieres  te quita energía y es como vender tu alma. Hay cosas que no se deben hacer nunca, siempre tienes que creer en vos, y seguir adelante honestamente y los sueños se van cumpliendo. A Ronnie le pasó algo muy parecido a lo que me pasó a mí cuando llegué a tocar con Glenn Hughes. Siempre recuerdo que estaba en 1975 en el Bajo Flores, mi barrio, con el disco Stormbringer de Deep Purple, y tengo esa imagen, ¿Quién podría haber apostado 10 dólares a que ese chico de 15 años iba a llegar a tocar con el bajista de Deep Purple que estaba a más de 13 mil kilómetros? y sucedió, lo mismo le pasó a Ronnie, es como si un chico que juega fútbol en Colo Colo o en la U, y llega a jugar al Barcelona, o al Real Madrid. Para nosotros como latinoamericanos es cien veces más difícil, porque estamos solos, absolutamente solos en esta parte del mundo. Es algo que los grandes artistas allá hicieron su carrera en el mejor ambiente, más allá de su talento, que es indiscutible, pero los de acá tenemos que escarbar las piedras.

 

Para finalizar los dejo para que dejen un saludo a los lectores de iRock

Soy Walter Giardino, y Ronnie les va a decir algo (Risas)

Ronnie Romero: Un saludo muy grande  todos los lectores de iRock, estamos aquí en Santiago muy contentos, yo muy contento personalmente, de poder empezar esta aventura con Walter. Espero les guste lo que les vamos a ofrecer, y muy agradecido de todos los fans chilenos por el apoyo hacia mi carrera. Nos vemos el domingo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Noticia publicada por el área editorial.

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