Día final, cierre de evento y mucha gente llegando desde temprano al Parque O´Higgins en una jornada que mezcla lo urbano con rock, punk y mucha música chilena.
Los Borne fueron los encargados de abrir en el Lotus Stage, mostrando lo mejor de su rock alternativo, con gran definición de sonido y una propuesta que presenta distintas capas de guitarras y voces en una excelente interpretación tanto para momentos introspectivos como para otros más ruidosos y garageros. Al poco rato, Santo Barrio celebra 30 años de carrera en el Banco Chile Stage, sumando desorden, baile y mucha energía con su ska y mezcla de ritmos que los colocaron como imprescindibles de la música nacional. Además, sumaron como invitado al gran Joe Vasconcellos en las percusiones de “Marabunta” en un momento realmente notable.
Cristobal Briceño vuelve al Lolla, en esta ocasión junto al grupo Crisis. Todos muy elegantes, en especial Cristobal con un traje tipo mariachi, llevaron a la audiencia ritmos rock, pop y hasta cumbiancheros. Temas como “El Que Perdona Ya Murió en la Cruz” pusieron a todos a corear, siguiendo los movimientos del frontman de lado a lado. En paralelo, Hesse Kassel se despachó un show soberbio, con sus ritmos y melodías que del misterio pasan al frenesí absoluto, cantando, recitando, gritando, ocupando recursos de todo tipo sobre un manto de arpegios, riffs y golpes intensos que los han posicionado como una revelación en Chile y muchos países del extranjero, y de forma muy merecida.
Bándalos Chinos generó expectación en el Cenco Stage, dejando una muy buena impresión con sus melodías pop-rock indie y un repertorio que encanta a grandes y chicos. Sonidos exquisitos y expectantes, adelantando lo que se viene en esta jornada final.


















