El mundo del rock amanece con una noticia que golpea el corazón de sus seguidores. Francis Buchholz, quien fuera el encargado de las cuatro cuerdas en la legendaria banda alemana Scorpions durante casi dos décadas, falleció ayer a la edad de 71 años. La causa del deceso, según confirmó su círculo cercano, fue un cáncer contra el que luchó en la intimidad de su hogar.
La triste noticia fue difundida por su familia a través de un emotivo comunicado en sus redes sociales oficiales: “Con profunda tristeza y el corazón encogido, compartimos la noticia de que nuestro querido Francis falleció ayer tras una batalla privada contra el cáncer. Partió de este mundo en paz, rodeado de amor”, expresaron sus seres queridos.
Buchholz fue una figura fundamental para entender el éxito global de Scorpions. Su paso por la banda se dividió en dos periodos cruciales: de 1973 a 1983 y de 1984 a 1992. Durante esos años, su precisión en el bajo fue el cimiento de himnos generacionales y álbumes icónicos que definieron el sonido del Hard Rock mundial.
Su familia destacó la entereza con la que el músico enfrentó su enfermedad, manteniéndose unidos hasta el último momento: “Nuestros corazones están destrozados. Durante toda su lucha, permanecimos a su lado, enfrentándonos a cada desafío como una familia, tal y como él nos enseñó”.
El comunicado también dedicó palabras de gratitud a la comunidad internacional de fans que acompañó la carrera de Buchholz desde sus inicios: “A sus fans de todo el mundo: queremos darles las gracias por su lealtad inquebrantable, su amor y la confianza que depositaron en él. Vosotros le disteis el mundo y él os dio su música a cambio. Aunque las cuerdas han callado, su alma permanece en cada nota que tocó”.
Con la partida de Francis Buchholz, se cierra un capítulo importante de la historia del rock alemán, dejando un legado sonoro que seguirá resonando en los estadios y en los corazones de quienes vibraron con su música.


















