Por: @jeff.qlo
Desde 2019 que Soziedad Alkoholika no pisa tierra chilenas y ahora más que nunca su voz y música importa. Hablar de ellos es entrar en una visión cruda de lo que somos como sociedad. Incluso desde su nombre, la banda propone una lectura que te lo dice literalmente, una sociedad intoxicada, desgastada, donde el problema no es de unos pocos, sino algo global. No se trata de señalar a otros, sino de asumir que todos formamos parte de un sistema que muchas veces parece fallado desde su base.
Con su mezcla violenta de crossover thrash y hardcore punk, funciona como el mensaje perfecto para la jornada… No hay espacio para suavidad ni la calma, porque una banda que eligió ese estilo a su vez tiene que ser fiel con lo que dice. Sus letras han sido abiertamente contrarias al racismo, al fascismo y a distintas formas de dominación, incorporando además una fuerte carga de pensamiento anarquista. Esa postura también les ha costado caro, ya que han tenido múltiples cancelaciones, persecuciones mediáticas y acusaciones que los han intentado posicionar como una banda que promueve actitudes extremistas.
Lejos de retroceder, la banda ha respondido con claridad. En medio de una de las polémicas más intensas, durante una rueda de prensa, dejaron una declaración que resume su postura:
"Ratificamos todo lo que hemos escrito y cantado porque no es delito tenerle pocas simpatías a la policía, estar en contra de todos los militarismos, contra la xenofobia y el racismo, así como a favor del derecho de autodeterminación. Nuestras letras son duras porque la sociedad en que vivimos es dura."
Soziedad Alkoholika escribe desde la tensión constante con su entorno. Su música es una reacción a lo que ven, a lo que viven, a lo que consideran injusto. Y en ese sentido, su agresividad en las letras y el estilo de musica esta totalmente justificado.
En esa misma línea de discurso y energía se suma Non Servium, otra banda que ha construido su identidad desde la calle y desde una postura clara frente a la sociedad. Representantes del Oi!, un subgénero del punk nacido en el Reino Unido a fines de los años 70, su música está profundamente ligada al movimiento skinhead original, ese que surgió desde la clase trabajadora y no desde las distorsiones ideológicas que vinieron después.
El Oi! se caracteriza por su simpleza directa, sus coros y su conexión con la realidad cotidiana de la gente. En el caso de Non Servium, eso se traduce en letras que hablan de identidad, lucha, orgullo de clase y, especialmente, una postura antifascista muy marcada. Han dejado claro en múltiples ocasiones que su espacio no convive con el racismo ni con ideologías de odio, posicionándose dentro de una corriente que rescata el origen del movimiento desde la unidad y la resistencia.
La relación entre ambas es que comparten una forma de entender la música como herramienta de expresión y confrontación. Han coincidido en escenarios y circuitos, e incluso han generado colaboraciones dentro de ese mismo espíritu combativo, reforzando una conexión que va más allá de lo musical. Este cruce de fuerzas se materializará en Chile cuando ambas bandas se presenten en el Rockout, donde compartirán escenario llevando toda esa carga sonora y discursiva. La cita será el 25 de abril en el Estadio Santa Laura, un espacio que será testigo de una jornada donde la música no será solo entretenimiento, sino también una forma de choque directo con la realidad.


















