Por Freddy Veliz | Fotos: @crisrock_photography
Este pasado 31 de enero, se vivió un nuevo reencuentro con la emblemática agrupación trasandina La Renga, luego de cuatro años de su última visita, que a estas alturas ya se acerca a una veintena de cruces por la cordillera. Un día de verano que durante la tarde comenzó a mutar hacia una tormenta eléctrica que cubrió de gris el cielo, y dejó por momentos caer una intensa lluvia en Santiago, mientras hordas de fanáticos llegaban a Parque Ciudad Empresarial en Huechuraba, lugar que esta vez acogió a los argentinos para rendir su siempre eufórica entrega en vivo.
Los alrededores del sector se cubrieron de seguidores luciendo la simbólica estrella en sus poleras, portando banderas y lienzos cual barra brava alentando a su equipo de futbol favorito. Se respiraba un ambiente de encuentro en familia en una fiesta que aunque se repite mil veces, sigue manteniendo la lealtad y el fervor por Chizzo y cía.
Para ir entrando en calor la banda chilena Samsara, tuvo la responsabilidad de abrir esta jornada, con su fuerza rockanrolera que los tiene encumbrados como una de las agrupaciones revelación de estos últimos años, nos deleitaron con su estilo que cruza sonidos que van de pesados riffs hasta estructuras más bailables inyectando energía a un público que paulatinamente se iba acercando al escenario.
En el intermedio tímidas gotas de agua comenzaron a caer desde las nubes que cubrían el cielo, las que una vez iniciado el show de los también nacionales Mandrácula, se convirtieron en un aguacero tropical que no dio tregua en el arranque de los chilenos, que en formato trío y excepcionalmente con sus integrantes originales, ofrecieron un set cargado a sus más destacados clásicos como “Buenos Muchachos”, “Verde Claro” o “Sexy” entre otras reconocibles canciones como “Muerte al Rock&Roll”, que tuvo un sorpresivo bis hacia el término de la presentación, dejando la sensación de un obligado alargue que finalizó con los aires bluseros de “Camino Lento”.
El público en medio de cánticos rengueros ya repletaba el recinto, que pasadas las 21:00 hrs, explotó con la salida de La Renga interpretando “Buena Ruta Hermano”, la suerte ya estaba echada y la rúbrica tradicional se repite una vez más ante los argentinos. Un concierto de La Renga es más que solo música, es una experiencia comunitaria, donde la música es un canal que une a miles de almas con un mismo sentido de la vida. Se respira una hermandad única, donde cada grito, cada salto y cada arenga se exalta con pasión.
La Renga ha logrado como pocos, llegar a los corazones de sus seguidores por medio de letras que interpretan la vida de la gente normal, la “de a pie” como les gusta decir a los políticos o algunos comunicadores para separar aguas con las elites. Fieles representantes del llamado rock barrial, La Renga, desde el barrio de Mataderos, en cerca de tres décadas, conquistaron a un público en constante crecimiento, y de eso fuimos testigos ayer, con personas que cruzaron Los Andes para acompañar a sus compatriotas, lamentablemente muchos quedaron varados en la frontera debido a las tormentas que asolaron la cordillera. Pero la banda con ese espíritu de hermandad se preocupó de transmitir en vivo para sus coterráneos que no pudieron llegar a nuestro país.
El vínculo con Chile podríamos catalogarlo como un fenómeno inusual, la devoción por La Renga es potente, y cada vez que nos visitan, la legión se une y llega en masa . Masa que tuvo su gran banquete de canciones que recorrieron la larga carrera del conjunto, donde no faltaron clásicos como “Tripa y Corazón”, “Detonador de Sueños”; “Desnudo para siempre (o despedazado por mil partes)” , “El Ojo del Huracán” o himnos tan arraigados a la memoria colectiva como ”Balada del Diablo y la Muerte”; “El Revelde” o “Panic Show”. Tampoco faltaron temas pertenecientes a ‘Totalmente Poseídos’, banda sonora del film documental que retrata a la banda atravesando la crisis pandémica y en cómo se fueron abriendo camino para volver a la ruta.
Un carnaval intenso donde la banda no es la única protagonista, puesto que la experiencia que se genera es en gran parte responsabilidad del público que no da pausas para corear cada verso salido de la aguardentosa e incólume voz de Chizzo, que resalta a pesar del alto volumen de cada instrumento, donde el bajo de Tete Iglesias no tiene misericordia en darle un peso que resuena hasta el punto de hacer vibrar los cuerpos de la multitud que salta, se abraza , canta y enarbola banderas. El complemento de los vientos agrega texturas que engrandecen el sonido de la banda y le impregnan una particular prueba de versatilidad. Acompañados por visuales proyectadas en amplias pantallas que muestran parte de su film, e incluso grabaciones del ingreso del público al recinto de Huechuraba.
Como es costumbre “Hablando de la Libertad” fue el batatazo final de una noche de variadas emociones para un público leal y ferviente, que durante dos horas y media no dejó de alentar y expresar el aprecio que tienen por una banda que no baja los brazos y con una actitud plena de resistencia y aguante, da respiros de libertad para ser felices en tiempos de dificultades e incertidumbres políticas y sociales en latinoamerica. Ellos son una voz independiente que abraza a su gente, lo que ha generado esta comunión casi fraternal, donde cada concierto es una ceremonia ritual donde ninguno puede estar ausente.
Set list:
- Buena ruta hermano
- Buena pipa
- Tripa y corazón
- Detonador de sueños
- A la carga mi rocanrol
- Al que he sangrado
- Hay un tirano que es para vos
- Desnudo para siempre (o despedazado por mil partes)
- Motoralmaisangre
- Ese lugar de ninguna parte
- Flecha en la clave
- A tu lado
- En los brazos del sol
- El terco
- El rito de los corazones sangrando
- Veneno (La Negra cover)
- Cuándo vendrán
- Lo Frágil de la Locura
- La Banquina de algún lado
- Bien Alto
- En el Baldío
- Balada del Diablo y la muerte
- El Juicio del ganzo
- El ojo del Huracán
- El viento que todo empuja
- La razón que te demora
- El final es en donde Partí
Encore
- El revelde
- Panic Show
- Oscuro Diamante
- Hablando de la Libertad


















