Timo Tolkki es una leyenda viviente para cualquier fanático del power metal, y aunque su momento no es el mejor precisamente, entrega en cada show dosis de su talento por un lado, y de su rica historia por otro, quizás el aspecto más relevante. Con este panorama, los fanáticos llenaron la Sala RBX, coreando y gritando a todo pulmón desde la previa.
Timo se presentó junto a la banda chilena Visions, la más destacada de las que hacen tributo a Stratovarius, quienes ofrecen una ejecución precisa para acompañar al guitarrista a la perfección. El comienzoo fue con “Hunting High and Low”, asegurando una fiesta desde el inicio, dando paso a “Paradise”, generando un ambiente notable para el deleite de todo el público, eufórico de principio a fin. El sonido iba mejorando de a poco, nunca logró una brillantez precisa, lo que no conspiró nunca contra la celebración. “Galaxies” fue una sorpresa y un regalo de la vieja escuela para los fanáticos, y “Coming Home” bajó las revoluciones en un emotivo momento.
El guitarrista se para mirando fijo, entrega su digitación y sus riffs icónicos con leves movimientos, algunas miradas cómplices con el tecladista y con el vocalista y algunas bromas con este último, mientras disfruta sus piscolas de buena gana. “Eagleheart” finaliza el set, dejando un encore en donde el público lo dio todo, en especial una pareja de enamorados que fueron los escogidos para subir al escenario y dedicarles “Forever”. “Stratosphere”, “Father Time” y la escencial “Black Diamond” cerraron la noche de manera intensa.
Cada visita de Timo Tolkki asegura fiesta, y de seguro seguirá siendo así, aunque lo veamos con menos resto físico que en sus días de gloria. Nos queda celebrarlo y disfrutarlo como en esta noche llena de calor humano y fiesta. Sigamos celebrando a uno de los grandes.
Fotografía por Felipe Hurtado Bermejo/ Juglar Prod


















