Connect with us

Conciertos

Live Review | EXODUS: Una Lección de Violencia

Exodus-14

Exodus en Chile

30 de enero 2016 | Club Kmasú Premiere

Review: Freddy Veliz | Fotos: Cristian Carrasco
*Por motivos de tiempo no se hicieron fotos de las bandas nacionales ¡Nuestras disculpas!

 

 

Este sábado 30 de Enero pasará a engrosar la lista de los conciertos más demoledores que se hayan experimentado en el Club Kmasú de Blanco Encalada. Una noche en que EXODUS, la legendaria banda de thrash metal, que esta vez llegó a nuestro país sin su líder Gary Holt en la guitarra principal, demostró estar al tope de las agrupaciones más potentes y violentas de la escena, los años parece que en lugar de quitarles energía, los ha nutrido aún más de esta.

Como aperitivos a este esperado reencuentro con los californianos, las bandas nacionales SOULINPAIN y SAKEN fueron los encargados de inyectar las primeras dosis de adrenalina metálica. SOULINPAIN, sobrepasando este año una década desde su fundación, masacrando cráneos con su intenso death metal, presentaron parte de su discografía, centrándose en su tercer Lp “The Evolution of Sin”, un show con claras deficiencias en el sonido, que sufrió de una, por momentos, intragable saturación, que impedía apreciar con claridad la música de los santiaguinos, a pesar de esto, lograron acaparar la atención de un grupo que no dudó en practicar los primeros mosh pit de la jornada.

SAKEN, quienes aún promocionan su excelente última placa titulada “Dense and Thick” del 2015, presentaron un set compacto, pero de tal potencia, que sumaron una mayor cantidad de meatlheads al mosh que se generaba en el centro de la pista. Con notoria mejora del sonido, la banda liderada por Carlos Quezada en la voz, puso la cuota de thrash metal old school, pero con toques de groove más actualizados, para los que paulatinamente llegaban al recinto, que terminaría repleto a minutos de comenzar el plato de fondo.

Siendo las 22:15 aparece Tom Hunting de pie tras la batería en medio de la ovación de los fanáticos que atiborraban Kmasú Premier, antes de que Lee Altus en guitarra, Jack Gibson en bajo, el vocalista Steve “Zetro” Souza y Kagen Lim, desde el 2007 guitarrista de Heathen donde además es compañero de Altus, y que en este tramo de la gira de Exodus, le tocó la difícil tarea de reemplazar a Gary Holt.

Con “Black 13” se dio inicio a la hecatombe de furia y mosh pits intensos, un mar de cabelleras y puños en alto daban el recibimiento a esta octava pasada de EXODUS por nuestro país, segunda de Zetro, que reflejaba en su rostro un nivel de complicidad con el público, al que nunca se cansó de halagar, y que según algunas entrevistas días antes, ansiaba poder reencontrarse luego de su emblemática primera visita el 2014. “Blood in, Blood Out” continuaba para que los gritos se doblegaran en un coro infernal. Dos cortes de lo último de la banda, que la vez anterior quedaron debiendo. Y que catapultan a los del Bay Area como una de las agrupaciones de la primera generación del thrash metal, más vigentes de la actualidad.

El interior del establecimiento era un hervidero donde el sudor, los golpes, latas de cerveza volando por los aires, una revuelta descomunal que nunca se detuvo, donde incluso algunas arriesgadas mujeres se hicieron partícipes, recibían con fervor clásicos como “And Then There Were None”, “Piranha”, “Exodus”  o “Metal Command” que sonaron aplastantes.

Zetro sabía a lo que se enfrentaría, sin dudas el 2014 se llevó una sorpresa con el recibimiento, por lo que esta vez venía preparado para la locura, y así lo reflejaba su actitud más relajada y comunicativa, recibiendo una bandera chilena que paseó por los rostros de cada uno de los integrantes, junto a la guitarra de Lee Altus nos alentaron a un fuerte Olé olé olé olé!!!, con un puño hacia el cielo recordó el nombre de Lemmy, el público respondió repitiendo el nombre del recientemente fallecido líder de Motörhead. Steve incluso tuvo palabras para mencionar a las agrupaciones nacionales que lo antecedieron, un detalle pocas veces visto en un escenario por parte de los artistas extranjeros.

Un reencuentro que superó cualquier expectativa, un show que se movió entre lo clásico y lo más actual de la banda. Muchos dudaron de esta vuelta, debido a la ausencia en las filas de Gary Holt, miembro fundamental, pero que fue perfectamente suplido por Lim, en la mejor presentación que EXODUS ha expuesto en nuestro país.

“A Lesson in Violence”; “Black List”; “Impaler”; “Bonded by Blood” y “The Toxic Waltz” se sucedieron en una furiosa y aniquiladora respuesta del público, cuyo punto culmine se dio con el tradicional Wall of death en “Strike of the Beast”. No es necesario morir para bajar a los ardientes paisajes del infierno, solo basta encomendarnos al metal más puro y agresivo de EXODUS para experimentar en carne propia el caos, la sangre y la furia que estos jinetes incólumes nos han entregado por más de treinta años de historia, una verdadera lección de violencia.

Written By

Noticia publicada por el área editorial.

Destacado

El rock se tomará los colegios nuevamente

Chile

Arturo Sandoval: Más allá del jazz

Conciertos

Los argentinos de Sueño Inmoral estrenan su nuevo sencillo

Indie / Pop

Anorexia Isan estrenan Videoclip animado, “Leave Me Out”

Internacional

Advertisement

Connect
Suscríbete a #iRockCL