">

| iRock WebZine

Conciertos Rock & Metal

 La legendaria voz de Grand Funk Railroad dió anoche el primero de sus dos conciertos en Chile. Este sábado se presenta en Valparaíso.


 

Mark Farner-14

28 de abril 2017 | Teatro Caupolicán

Nota: Freddy Veliz  | Fotos: Cristian Carrasco

 

Cuando el rock emerge desde las entrañas, fluye por la sangre de sus exponentes y se inyecta por los poros de sus seguidores, logra conectar con nuestro sistema límbico y produce emociones inimaginables. El rock y la música en general una vez nos cautivan, se alojan en nuestro inconsciente y nos remece cuando pasado un tiempo vuelve a nuestros oídos y a nuestra corteza cerebral, y por supuesto sentimos que algo remeció nuestro corazón.

Este viernes 28 de abril, cuatro mil almas experimentaron las emociones más diversas en el regreso de una verdadera leyenda viviente del rock mundial. Mark Farner, guitarrista y voz de Grand Funk Railroad, una de las agrupaciones más emblemáticas de la historia de la música popular, volvió a nuestro país para demostrarnos que su obra continúa viva, una obra que en la primera mitad de la década del setenta hizo vibrar a toda una generación de melenudos hippies que se impactaban con la energía desbordada de su conjunto, donde la potencia del hard rock se entremezclaba con la pasión del soul y el groove de la música negra a volúmenes ensordecedores para la época. Esa energía, Mark Farner, con 68 años de edad actualmente, la mantiene en muy buen estado, y logra transmitirla al público a través de un show que bien podríamos catalogar de nostálgico, pero que nos advierte el por qué el rock no es una moda, sino que una vez instalado en nuestra memoria, permanece ahí definitivamente para ser apreciado y disfrutado en cualquier etapa de nuestra vida.

Con un comienzo arrollador, donde se iban sumando un clásico tras otro de su recordada y admirada agrupación, la noche se convertía en una fiesta de tintes épicos. Farner mantiene una calidad vocal impresionante. Sentir la magia en vivo de una seguidilla de himnos como “Are You Ready”, “Rock and Roll Soul”, “Footstompin’ Music”, “We are American Band” bastó para agradecer al músico por tan magníficas interpretaciones con una gran ovación. El público que repletó el teatro Caupolicán, en su mayoría sobrepasaba, y con creces, los 40 años de edad, muchos eran adolescentes cuando Grand Funk irrumpió para conquistar el mundo en 1969, por lo tanto, esa emoción era palpable en los rostros de cada uno de los asistentes, muchos moviendo sus cabezas canas al ritmo de canciones que están impresas en un sin fin de historias en común, probablemente entre amigos o sus parejas.

Una banda acorde a las exigencias que complementó perfectamente a Farner, el tecladista Karl Austin Probst, tiene en su currículum el haber trabajado con Bo Diddley, B.B King o 38 Special, llegando a ser considerado entre los pioneros del duelo de pianos, su trabajo en la banda de Farner no se limita solo a eso, sino que también se ocupa de las partes vocales que en Grand Funk ejercía el baterista Don Brewer, logrando gran fidelidad con las canciones originales.

El bajista Dennis Bellinger y el baterista Hubert (The H-Bomb) Crawford conservan la infranqueable base rítmica que hizo de Grand Funk una de las bandas más originales de su época. H-Bomb deslumbró con un solo de tambores de gran categoría que se hizo acreedor de los aplausos del respetable. Farner, en su postura cristiana agradecía humildemente cada señal de admiración de su público y también mirando hacia el cielo tributaba a uno de sus máximos referentes, Chuck Berry, con una celebrada y guitarrera versión del éxito “Sweet Little Rock and Roller”, a esas alturas el interior del teatro se envolvía en una encendida atmósfera de fascinación y amor por esos sonidos que traspasan el tiempo.

Mark sorprendió con la tremenda y esperada “Heartbreaker”, no incluida en el set en una primera instancia, lo que hizo explotar el recinto en un coro multitudinario, voces emocionadas, rostros sonrientes, cuerpos bailando en movimientos libres y sin tapujos vibraron con un personaje clave en el desarrollo del rock, uno que con vitalidad se movió por todo el escenario, disparando afilados solos de guitarra que intensificaron una poderosa jornada donde el rock se hizo presente en su lado más honesto, ese que nació en tiempos análogos, sin mayores trucos que el talento para crear y enfrentar la música con el corazón y la convicción de estar cambiando el mundo. Con el clásico entrañable “I’m Your Captain” Farner se despidió de Santiago dejando el recinto a fuego alto, en una jornada donde él fue definitivamente el que mandó en el escenario, el Capitán.

Comentarios

Comentarios

.
---

Comments are closed.