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Conciertos

A días del Festival Knotfest, recordamos el paso de Pantera por Chile

Por Freddy Véliz

La noche del 11 de marzo de 1997, en el Velódromo del Estadio Nacional quedaría marcada por el regreso de Kiss a nuestro país, quienes se había presentado un par de años antes en el primer Monsters Of Rock realizado en Chile, un encuentro mítico en la nunca bien ponderada Estación Mapocho, donde por vez primera veíamos a la banda de la sociedad Simmons-Stanley en acción por un escenario nacional. En aquella ocasión los legendarios neoyorquinos, vivían los últimos años de su etapa sin el maquillaje que los catapultó a la fama en los setentas, y en esta segunda oportunidad, volvían con la histórica puesta en escena de parafernalia y con formación original empleando las caracterizaciones que los hicieron leyendas, lo que claramente marcó un gran entusiasmo en la fanaticada por verlos en todo su esplendor. Miles de entradas vendidas para ese antológico encuentro, que trajo una sorpresa. 

Como invitados especiales, se anunciaba a los tejanos Pantera, para la apertura. Reyes absolutos del Groove metal, y que se transformaron en una de las bandas más aclamadas del metal en los noventa, quienes lograron marcar a gran parte de una generación de metaleros chilenos, y no solo eso, porque su particular estilo, que aunaba elementos del thrash metal y el heavy, en una propuesta de contundentes y pesados riffs de guitarras, traspasó barreras, y muchos que no se identificaban directamente con el metal más extremo, veían en la banda de los hermanos Abbott, una puerta más accesible al metal pesado, por su característica sonora de cadencias y Groove, de esos que te hacen “mover el pie” o las cabezas involuntariamente. 

En 1997 la banda vivía sus años de mayor esplendor, sus videos se transmitían diariamente por la señal de MTV, invadían las parrillas radiales rockeras, y se destacaban por su impronta dura y pesada como pocos en esos años. Dimebag Darrell, Phil Anselmo, Vinnie Paul y Rex Brown habían transformado a Pantera en una máquina demoledora, y eso se manifestó en el recinto ubicado en el interior del Complejo deportivo del Estadio Nacional. Muchos criticaban el hecho de que una banda de niveles más extremos sirviera como aperitivo para un concierto de Kiss, quienes tienen una propuesta más melódica y de clara tendencia hard rock y glam. Lo que muchos quizás no sabían era que los miembros de Pantera crecieron bajo la influencia de ellos, y así también muchos otros por generaciones en distintos estilos. Esas críticas o dudas de como resultaría la mezcla, se disiparon cuando Pantera sube al escenario, y en un set compacto de diez canciones, terminó robándose la película y desatando uno de los momentos más fervientes que se recuerden de esa década.  

“Más que telonear a Kiss, los integrantes de Pantera, hicieron su propio concierto” fue uno de los comentarios en la cobertura de un canal de televisión, y razón tenían, porque un buen puñado de fanáticos llegó al velódromo especialmente para verlos a ellos, incluso varios se retiraron antes de que Kiss, saliera a escena. Una noche que muchos atesoran, y que sorprendió a los mismos miembros de Pantera, que no imaginaban ese recibimiento de los chilenos, que desataron brutales mosh pies, en medio de saltos y euforia en la cancha del velódromo.

Toda esa experiencia vivida solo podía terminar en un resultado: El regreso de Pantera a Chile era inminente con un concierto propio. Bastaron unos meses para que se anunciara la visita de los tejanos, con una presentación en solitario en el Teatro Monumental (actual Caupolicán). Un recinto emblemático que aseguraba un total de casi 5000 entradas. La fecha, 6 de mayo de 1998. Un día que quedó marcado a fuego en los que pudieron ser testigos, de quizás, una de las actuaciones más brutales que hayan pasado por Santiago. Desde tempranas horas, largas filas rodeaban la cuadra donde se ubica el histórico recinto. Nadie quería quedar fuera de este magno evento, por lo que llegar temprano fue la norma a seguir, lo que terminó beneficiando también a la banda telonera. 

Los chilenos Total Mosh, fueron los escogidos para la apertura, y como pocas veces ocurre con las bandas teloneras de conciertos internacionales, lo hicieron frente a un teatro repleto, con ansias de botar tensiones a través del metal. El conjunto chileno, cumplió con su deber, y se llevaron los elogios y aplausos de un público eufórico que explotó con la salida de los hermanos Abott, Phil Anselmo y Rex para azotarnos desde la partida con la intro “Good Friends and a Bottle of Pills” seguida de“Walk”, uno de esos hits que la rompían en esos años, y que se convirtieron en clásicos para la posteridad.

Un teatro absolutamente repleto que se venía abajo con la potencia de la banda, donde incluso las normas de seguridad quedaron en el olvido, con el público ocupando hasta el último peldaño de las escaleras, debido a la falta de butacas que estaban copadas al máximo. Fue una verdadera fiesta de metal, donde no importó la mala calidad del sonido, con la estridencia de una guitarra revienta tímpanos, que por momentos complicaba reconocer algunos pasajes de las canciones, que fueron coreadas de manera continua por los fanáticos. Pantera estaba en Chile y eso era lo único que importaba.

El público gritaba el nombre de la banda, y Dimebag Darrell junto a Vinnie Paul, improvisaban un riff al unísono, sumándose Anselmo para arengar el nombre de nuestra capital “San ti ago! San ti ago!” gritaba con un estruendoso gutural el vocalista ante el fervor de los chilenos, que demostraron pleitesía máxima por la banda norteamericana. Fue una noche inolvidable para los que ahí estuvieron, y que se atesora el doble, luego de la trágica muerte de Dimebag Darrell seis años después, en manos de un loco asesino, que sepultó cualquier posibilidad de reunión de la banda ya disuelta en esas fechas. El 2018, Vinnie Paul Abbott muere debido a una miocardiopatía. El 2016, el baterista había vuelto a nuestro país junto a Hellyeah, para presentarse en la edición de RockOut de ese año. Con su fallecimiento, se cerraba un ciclo, y el nombre de Pantera quedaría plasmado en la historia como un buen recuerdo.

Pantera 2022: Rex Broun en bajo; Phil Anselmo en voz; Zakk Wilde en guitarra y Charlie Benante en Batería

Desde las cenizas, la banda renace y sus sobrevivientes deciden embarcarse en una gira este 2022, como forma de homenaje a los hermanos Abbott y al legado indiscutible de la agrupación, atrayendo al guitarrista Zakk Wilde (Ozzy Osbourne – Black Label Society) y a Charlie Benante, baterista de los legendarios Anthrax, para dar vida a una nueva versión del conjunto, que regresará a nuestras tierras para presentarse en la primera edición del Festival Knotfest en el Estadio Monumental. Donde compartirán escenario con Judas Priest, Slipknot, Mr. Bungle, Bring Me the Horizon, entre otros. La agrupación además hará un side show que rápidamente agotó las entradas para el Teatro Caupolicán, lo que obligó a cambiar el recinto hacia Movistar Arena, con mayor capacidad, y donde aun puedes encontrar entradas.

Un regreso que nadie quiere perderse, y que esta puede ser la única oportunidad de revivir la experiencia de Pantera en Chile. Puedes adquirir tus entradas en Puntoticket, ya sea para el Festival Knotfest a realizarse el 11 de diciembre o para el Side show de Pantera en Movistar Arena, que se realizará 12 del mismo mes. No puedes faltar.

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Esta noticia fue publicada por el área editorial de iRock.CL

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